El filtro de partículas diésel (DPF) captura las partículas de hollín de los gases de escape diésel, evitando que lleguen a la atmósfera. La ECU gestiona la estimación de la carga de hollín, las estrategias de regeneración y la supervisión del sistema.
Visión general
El hollín se acumula en el DPF durante la conducción normal. Cuando la carga de hollín alcanza un umbral, la ECU inicia la regeneración aumentando la temperatura de los gases de escape para quemar las partículas acumuladas.
Señales controladas
- Sensor de presión diferencial DPF
- Sensores de temperatura pre-DPF y post-DPF
- Carga de hollín model (calculada)
- Postinyección para la regeneración activa
- Acelerador y EGR para el control de la temperatura
Mapas implicados
- Mapas de estimación de la carga de hollín
- Umbrales de activación de la regeneración
- Mapas posteriores a la inyección (regeneración)
- Mapas de objetivos EGT
- Límites de presión diferencial
Secuencia lógica
Estimación de la carga de hollín (basada en model)
↓
Verificación de la presión diferencial
↓
¿Solicitud de regeneración?
↓ SÍ
Activar postinyección + ajuste del acelerador/EGR
↓
Supervisar EGT hasta que se elimine el hollín
Objetivos de calibración
- Regeneración completa sin intervención del conductor
- Minimiza el consumo de combustible durante la regeneración
- Evita daños en el DPF por exceso de temperatura
Estrategia de calibración
- La eliminación del DPF requiere una completa ECU modificación
- Ajuste los intervalos de regeneración si cambian las pautas de conducción
- Verificar la precisión del sensor de presión diferencial
Diagnóstico
- Fallos de presión diferencial del DPF
- Regeneración incompleta
- Carga de hollín demasiado alta - regeneración forzada necesaria
Buenas prácticas
- La eliminación del DPF es ilegal en la mayoría de los países.
- Utilizar aceite con bajo contenido en cenizas (ACEA C3) para minimizar la acumulación de cenizas.
- La conducción ocasional por autopista ayuda a la regeneración pasiva
